Virgilio Rodríguez Castro.
POSDATA
“El Bicentenario al Diván”
Po’s revolucionarios en terapia.
Octubre 6 del 2010. Bueno, si es muy grato y hay que celebrarlo con bombo y platillos pero, si de algo deben servir también las conmemoraciones será para que después de cien y dos cientos años, con un análisis riguroso realmente sepamos los mexicanos todos de la historia, que fue lo que paso. A mi me parece esplendida la idea de que, por especialistas autorizados en materia del psicoanálisis, se aborden desde diferentes ángulos los fenómenos sociales en el programa televisivo “El Bicentenario al Diván” en Aguascalientes tv ( del 4 al 7 de octubre); porque ello habla, precisamente, de lo que hablo; es decir, de la necesidad latente que prevaleció por décadas en el animo no solamente de la sociedad en su conjunto sino incluso de los propios estudiosos para saber de buena tinta una historia más profunda y dinámica acorde con las exigencias de nuestros tiempos en el interés de entenderla a cabalidad, nos pensemos cada vez mejor como individuos y familia, como sociedad y como nación por extensión y llegue por ende mas allá de lo que los héroes en bronce se callaron y nunca nos pudieron contar.
Hablar pues de las historias no contadas, habla de que todos tenemos que hablar sobre las muchas cosas y cuestiones que observamos y escuchamos en nuestro tiempo y de las argucias por ejemplo de las que se valieron algunos cínicos po’s revolucionarios para alcanzar "el poder", de las cuales todos hemos sido testigos hoy y, platicar también, de aquellas en las que adicionalmente hayamos incursionado profesionalmente con este interés de la psicología personal, del lenguaje silencioso (Edward T. Hall), de la hermenéutica, etc., en la historia; todo para enriquecerla porque, de otra manera, pueden quedarse irremisiblemente mudas para siempre en algunas plazoletas las estatuas redentoras del pasado hechas por quienes nada más fueron más avezados en esculpirlas y, no nos expresan nada de lo que las movió en el fondo para actuar de tal o cual manera como lo hicieron y, en todo caso, para no exonerarlas lirondamente por las fortunas que amasaron, de vivas, argumentando que tuvieron hambre nada mas.
Entonces, los po’s revolucionarios, si conservaran algún remordimiento o reconcomio patriótico dejarían trabajar a los auténticos revolucionarios del 2,010 y al resto de la sociedad mexicana con iniciativas propias que son, sin tanta alharaca, los que efectivamente están sacando a este país del agujero que ellos excavaron durante la segunda mitad del siglo pasado con palas de todos géneros y especies. Porque, si bien es cierto que, hablando de las conmemoraciones, para la época de la Independencia ésta cumplió con el propósito de liberarse de la Corona Española, apuntalar la Identidad Nacional y la Abolición de las Castas fundamentalmente entre otras como la Religión, no ha sido así en el caso de la Revolución de 1910 donde, han quedado pendientes los análisis históricos profundos psicoanalíticos mas allá de la cartografía de las estructuras del poder, sensatos sin distorsión de ¿DONDE QUEDO LA EQUIDAD Y DONDE LA JUSTICIA SOCIAL? Porque, el que se hayan consolidado las Instituciones, se haya logrado la Continuidad, la Industrialización y la Paz no habla de ninguna manera del costo social y financiero que arrastró la República durante el pasado medio siglo con cargo a “LA RAZA”, por los devaneos, decisiones obtusas y los bandazos monumentales –ENUMERABLES TODOS- que fueron la medida de una clase política –EN MUCHOS CASOS ILETRADOS- huérfana de cualidades superiores, ignorante de los fenómenos de la sociedad mexicana y más aún, ineptos en la proyección del México moderno pero, por si fuera poco, rapaces a más no poder tanto, que acabaron gravemente, hasta con las clases medias que son las pensantes y que, de no ser por estas descomunales e imponentes rémoras, México estuviese instalado desde hace un buen rato a nivel global como país francamente desarrollado.
China en menos de un lustro (5 años) ya cuenta con marcas en el Top 10 de las más valiosas del mundo y México, con más de 100 años en el capitalismo, aun no llega a ese medallero. China Mobile en el 8º lugar con un valor de 52,616 millones de dólares. Revista Líder empresarial, Septiembre de 2010.
Entonces, los susodichos políticos po’s revolucionarios, deben sosegarse en sus intenciones y pretensiones del 2012 porque, no tienen en realidad nada de que sentirse ufanos ni cara, con esos antecedentes, para querer regresar a Los Pinos.
Y, ¿Cómo proyectar hoy en día el presente y el futuro de la nación por rojos, amarillos o azules sin reconocer estos monstruosos errores? Porque, seguir inventando la historia a nuestra medida, no nos ayuda en nada…
El que llegare al poder en el 2012 que llegue; con esas pretensiones eso es lo de menos, cualquiera decidido lo puede conseguir y estar ahí –EJEMPLOS DE FUNESTOS TREPADORES HAY MUCHOS A LO LARGO DE LA HISTORIA-; pero, hoy, en el siglo XXI, no tendrá excusa si se equivoca… no se trata de hacer obras, obras y más obras… Insistimos, es necesario presentar un Proyecto de País para la nueva era, un Modelo de Desarrollo para conseguirlo y con ello, un Futuro de Nación inscrito en la globalidad.
Virgilio Rodríguez Castro.
DESVENTURADOS ILETRADOS.
Octubre 8 del 2010.
“Me voy a la sierra donde andaré con un huarache en la mano y pelare como dios me ayude. Nunca abandonare la lucha y si muero será pelando y dentro de mi país”.
Con estas palabras despidió el General Francisco Villa a su esposa, Doña Luz Corral de Villa –A QUIEN CONOCÍ EN EL AÑO DE 1968- cuando el lunes 20 de diciembre de 1915 salió de Chihuahua para refugiarse en Cuba (Crónica Ilustrada, Revolución Mexicana).
Doroteo Arango, nunca hubiera sido la figura que como el curtido revolucionario Francisco Villa fue, de no ser por las circunstancias de la persecución que sufrió a causa de la defensa que tuvo que arrostrar, como hombrecito, por el ultraje de su hermana a manos de los truhanes abusivos de su época.
Y, con toda certeza, no hubo uno solo de los oficios a los que tuvo que dedicarse posteriormente huyendo durante toda su etapa de hostigamiento, antes de que lo llamara la revolución, que no le hubieren resultado útiles en su condición y tiempo para la causa revolucionaria que abrazo resuelto por todos y cada uno de los desarrapados como él.
Porque, así es curiosamente, en todos los casos de aquellas sencillas personas que como él agraviados descuellan finalmente un día por su solvencia, perseverancia y coraje en algún lugar de la historia. Porque unas generaciones crecen y otras decrecen. Porque esperando un día, se les llega el día, según Tagore: “Cuando estén afinadas maestro mío, todas las cuerdas de mi vida, cada vez que tu las toques cantaran mejor”.
Y, es que así es, porque, si hurgáramos en la historia comparada con este grave acento, los sucesos entre si, nos encontraríamos con que hay siempre un clon histórico en este sentido; las similitudes son sorprendentes, se repiten previos a las revoluciones los mismos patrones casi siempre por las mismas causas y razones de la injusticia y el abuso de los malandrines confabulados con la autoridad y las clases altas sociales en contra del pueblo hasta entonces sometido y en contra de los pensantes que encabezan las sublevaciones en cada tiempo.
Y, es entonces, que se toma la resolución; es entonces, que se deciden los compromisos incipientes que nadie sabe de momento si serán históricos o no hasta que no se forjan y consumen en el tiempo dejando la muerte en un bando porfiado en la lucha sin cuartel porque es el único camino que se les deja; porque, es inadmisible ética y moralmente no hacerlo; el acicate es la misma injusticia lacerando persistentemente la carne viva; por eso, no se puede claudicar; por eso, no se puede eludir la responsabilidad de lograr el ideal confiado y, en un momento dado, dar la vida. Como los caballos hasta que revientan… pero no se rinden.
El mismo Padre Hidalgo, siendo una persona de vanguardia, con toda certeza más ilustrado y perspicaz que los españoles, que se ocupaban apoltronados de los destinos de la Nueva España, no toleró el abuso para con el trato a sus bienes personales ni como tampoco el relegamiento a los criollos que como él podían hacerse cargo con toda dignidad de las tareas de la administración publica amén, por supuesto, de la inconformidad por los abusos a los nativos a quien tanto quiso.
Yo creo, pensando en su temperamento y carácter, que muy bien se le pudieron haber escuchado sutiles rayos y centellas, como:
¿Que se creen estos pendejos, que son tan pobres, que solo el dinero que nos roban tienen? (1)
Virgilio Rodríguez Castro.
(1) ¿Qué mucho que la Inquisición se fijara en él? Las expresiones que a menudo vertía, el análisis que acostumbraba a hacer sin recato alguno de los hombres y las cosas. (México a través de los Siglos, La Guerra de Independencia).